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Foto: “Vista aérea Alameda-Bellas Artes”. Archivo fotográfico ACH

Avances y nuevos retos

A manera de recapitulación, los esfuerzos continuos dieron, entre otros resultados, la recuperación de una importante cantidad de espacios públicos y se amplió la superficie peatonal existente. Entre 2000 y 2006 se regeneraron de manera integral 7 km de calles, y de 2006 a 2012 se rehabilitaron 26.5 km, destacando los Corredores Peatonales Regina y Madero.Globo terrestre, América A ello se suman 137,037 m2 de parques y plazas que fueron rehabilitados (aproximadamente 20 espacios públicos) siendo el más relevante la Alameda Central. En los últimos tres años (2013-2016) se intervinieron 3.5 km de calles, algunas de uso compartido como 16 de Septiembre y Corregidora, y 11,884 m2 de parques y plazas. Actualmente, 11.5 km de calles se encuentran en proceso de rehabilitación y se espera sean terminados durante el periodo 2017-2018. Globo terrestre, América

Algunos de los proyectos que actualmente se realizan son impulsados por la Autoridad del Espacio Público, como la Recuperación, mejora y accesibilidad de la zona Barrio Chino “Barrio de la Luz”, la Rehabilitación del Nuevo Barrio Centro Alameda y la Rehabilitación de la avenida 20 de Noviembre. Por su parte el Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México se encuentra interviniendo las calles de República de Perú, Brasil y Cuba. La Delegación Cuauhtémoc se encarga de la rehabilitación de las calles: Jesús María, Isabel La Católica, Santa Veracruz, 2 de abril, Callejón San Juan de Dios y República de Bolivia.

En cuanto a la rehabilitación de parques y plazas destaca el proyecto de remodelación de la Plaza de la Constitución que recientemente fue inaugurado.

Foto: “jardín Santos Degollado”. Tomada de Wikimedia Commons

En los próximos años (2018-2022) se proyecta la intervención de 16.65 km de calles que, sumados a los proyectos de rehabilitación ya mencionados, abarcarán la totalidad de calles del Perímetro A del Centro Histórico. En suma, del año 2000 a finalizar 2018, s se culminará la peatonalización de las calles: Francisco I. Madero, San Jerónimo, Regina, Santísima-Alhóndiga-Talavera, Roldán, Echeveste, Gante, Motolinía, Primera y Segunda Cerrada 5 Mayo, Seminario, San Idelfonso, Condesa, Xicoténcatl, Mariana del Toro de Lazarín, Plaza de la Concepción, Rinconada Garibaldi, Montero, 2 de Abril, Primer y Tercer Callejón de San Juan de Dios, Plaza Garibaldi, República de Honduras, De la Amargura, Garibaldi, Ángela Peralta, Emiliano Zapata, Callejón Parque del Carmen, Segundo Callejón de Mesones, Marconi y Dr. Mora. A éstas se suma el diseño de 2.3 km de calles compartidas: Corregidora, 16 de Septiembre, Callejón Héroes del 57, Leandro Valle y Moneda; la rehabilitación de 1.7 km de calles completas: José María Pino Suárez y 20 de Noviembre, y de una calle de acceso restringido: República de Guatemala.

Foto: “Bicicletas y carril del Metrobús L. 4”. Archivo fotográfico de la ACH

Asimismo, en estos años se avanzó en un nuevo sistema de movilidad. Se rehabilitó la vieja línea de trolebuses y, de especial relevancia, fue introducida la Línea 4 del metrobús. Ésta es una ruta que forma parte del sistema de autobuses sobre carriles confinados que ha crecido en los últimos ocho años en toda la Ciudad. Fue diseñada específicamente para cruzar el Centro y conectarlo con las nueve estaciones del metro que cruzan por el sitio, con la estación del tren suburbano de Buenavista por el lado poniente y con el aeropuerto por el lado oriente. Cuenta con 28 kilómetros de longitud en un circuito bidireccional sobre el que avanzan 58 unidades (en parte híbridas) que transportan diariamente a 60,000 usuarios. También, se creó un nuevo sistema de 135 ciclotaxis híbridos, cuatro ciclovías y se colocaron 30 estaciones del sistema de renta pública de bicicletas Ecobici Globo terrestre, América (que opera en toda la zona central de la CDMX) y comenzó a funcionar el primer sistema de taxis eléctricos de la ciudad con 20 unidades. Al final de 2012 se había reducido en un 20% el número de vehículos automotores que transitaban por el primer cuadro (pasando de 70,000 unidades a 55,000), así como las emisiones contaminantes producidas por los mismos.

Otra gran obra en estos años fue la renovación de la red de transmisión subterránea de energía eléctrica dentro del Perímetro A, que contó con una inversión de 100 millones de dólares y que fue concluida por el gobierno federal en 2013.Globo terrestre, América

Entre los resultados de estas acciones, de acuerdo con datos del Censo de 2010, por primera vez se logró detener el despoblamiento del Centro Histórico. Entre 2005 y 2010, el perímetro A aumentó su población de 31,465 a 34,890 habitantes (+8%) y al finalizar 2015 alcanzó cerca de 38,000 habitantes (Gráfica 1). Asimismo se convirtió en el lugar más concurrido de México al pasar de contar con 700,000 visitantes y usuarios diarios en 2005, a más dos millones en 2015. Esto último repercutió en el sector turismo ya que de ocupar el último lugar entre los corredores hoteleros en el año 2000 con 15% de ocupación anual promedio, desde 2010 el Centro Histórico compite por el primer lugar con 65% de habitaciones ocupadas en promedio al año. Otro efecto fue que pasó de ser un polígono sumamente inseguro, a ser una de las zonas más seguras de la ciudad en las áreas recuperadas.

Gráfica 1.  Evolución de la Población que habita el Perímetro A del CH, 2000-2015

Fuente: Elaboración PUEC-UNAM, con datos de INEGI

* Cifra estimada

El GDF hizo una inversión pública de 500 millones de pesos anuales en promedio desde 2001. Estos 7,000 millones de pesos (como se ha señalado, aproximadamente 550 millones de dólares) representan la inversión local más grande del país y del continente en la recuperación del patrimonio histórico. Adicionalmente, con una inversión federal (concertada por la ciudad), la economía del Centro Histórico mejoró en un 80% en las zonas recuperadas y se estima que cada peso público invertido generó 15 pesos más de inversión privada.

En 2013 y 2014, el Centro del Patrimonio Mundial de UNESCO reconoció los avances obtenidos en el Centro Histórico de la Ciudad de México a partir de la implementación de las políticas ya mencionadas. En tanto, para los próximos años, los retos y los consensos parecen perfilarse en los siguientes aspectos que conforman un engranaje interdependiente:

Foto: “Casa Boker”. Archivo fotográfico ACH

·       Nuevas definiciones sobre el Paisaje Urbano Histórico, Libro abierto las políticas de conservación y uso urbano del sitio.

·       Una lectura del territorio y sus instrumentos de gestión en función de las necesidades y apuestas urbanas, sociales, económicas y culturales del Centro Histórico.

·       Un proceso de consolidación de las dinámicas económicas que han sido saludables para la evolución del ciudad histórica, así como un proceso de adecuación de nuevas formas de economía local. Ello incluye la permanente revisión de los flujos y procesos que se generan en torno a la economía informal.

·       La afirmación de un modelo democrático y sostenible de gestión y uso del espacio público como vaso comunicante y base articuladora de la vida urbana en la ciudad histórica.

·       La consolidación de mecanismos cooperativos y sostenibles de financiamiento de los procesos de transformación, del mantenimiento y la conservación. Ello, en un marco donde las dimensiones fiscales y del valor del suelo deben ser claves para integrar sinergias permanentes.

·       La armonización entre el mayor y mejor manejo democrático de la ciudad histórica y la necesidad de continuar su repoblamiento.

·       El fortalecimiento y consolidación, en lo jurídico y lo institucional, de organismos y herramientas de gestión gubernamental y participación ciudadana, incluyendo ámbitos como la infraestructura, la gobernanza, la seguridad pública, la coordinación interinstitucional en un marco legislativo permanente y específico.